La era posmétodo. Aprendizaje Basado en Proyectos y Español: Entornos profesionales.

Decía Stenhouse (1975), en una obra seminal y necesaria para el conocimiento del diseño de currículos abiertos, que la enseñanza es un arte y que los procesos de construcción de un plan académico no tendrían que ser descendentes, ni venir impuestos al profesorado, sino que podían y debían ser construidos por el docente, en contacto con su aula, siendo así la enseñanza una actividad inspiradora, performativa y transformadora. Desde allí, a partir de la actividad generada en clase, los principios didácticos podían emanar y ascender en forma de pautas de acción generales. Años más tarde, recogiendo el testigo de aquellas inquietudes, Kumaravadivelu acuñó el término posmétodo para hablarnos de las macroestrategias didácticas de una pedagogía ascendente, una pedagogía surgida de la cultura del aula, y que termina configurando la planificación didáctica:

“a) es generada por los profesionales sobre el terreno, b) es sensible a las necesidades, deseos y situaciones concretas, c) está basada en las experiencias vividas por aprendientes y profesores y d) está conformada por tres principios organizativos: particularidad, carácter práctico y posibilidad.”

Así, hablar de Aprendizaje Basado en Proyectos (en adelante, ABP) es referirnos a un principio o enfoque, a una estrategia del enseñante para potenciar el aprendizaje desde la participación activa del alumno, desde su particularidad, desde sus intereses, desde sus competencias. Es decir, partiendo de sus conocimientos, sus habilidades y sus actitudes ante la situación de aprendizaje.

Hoy, en plena adolescendecia del siglo XXI, comienzan a consolidarse modelos de pedagogía activas que fueron iniciadas por pensadores de la educación como John Dewey, Lev Vygotski, y Jerome Bruner, entre los más destacados. Y que confluyen con la experiencia posmétodo. Así, en el ámbito de la enseñanza de segundas lenguas, recogiendo este legado, podemos casi asegurar con convicción que la enseñanza es imposible, tal y como nos plantean María Acaso y Paloma Manzanera (2015) en Esto no es una clase.

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   (Imagen de Marina Tristán, http://goo.gl/goINpZ)

Casi es más cómodo hablar de aquello que no es ABP, del modo que lleva a cabo Juan José Vergara Ramírez y finalizar destacando que NO ES METODOLOGÍA. El ABP es sólo la metaarquitectura, el principio general de diseño,  la voluntad de co-construir el aprendizaje sabiendo que el profesor no enseña, más bien genera las oportunidades para que el aprendizaje ocurra.

Sabemos que el aprendizaje es una experiencia subjetiva, que necesitamos del contacto con el mundo, mancharnos las manos de lengua y construir nuestras competencias a partir de un estímulo emocional: deseo, curiosidad, expectativa, necesidad.  Podemos generar expectativas activando los motivos que nos lleven a la acción.

En el contexto de la enseñanza del español en entornos profesionales, los alumnos acuden con conocimiento, con habilidades y actitudes a unas aulas en las que esperan transferir esas competencias en contextos de negociación con hablantes de español lengua nativa. No necesitan un método. Seguramente ignoran nuestros debates. Necesitan medios y estrategias que les faciliten llegar a la mejor versión de ellos mismos.

ABP es un principio general, bastante flexible, que nos ayuda a integrar varios procedimientos para potenciar el aprendizaje en entornos de negocios (aprendizaje cooperativo, atención a factores afectivos, integración de tecnología, etc.) y que nos remite a la necesidad de contar con recursos que aglutinen diferentes lenguajes.

En este vídeo te presentamos El español en entornos profesionales como lo que realmente es: un recurso que conjuga varios lenguajes (soporte escrito y audiovisual) sobre una realidad en el ámbito profesional de la economía en España, que remite a Internet y al aprendizaje por descubrimiento para la propia renovación del material a la vez que mantiene una base provisional para fortalecer la competencia lingüística del alumno, y que nos puede ayudar a construir proyectos de diversa naturaleza para cada unidad o varias (hacer un DAFO, elaborar un producto nuevo, diseñar un plan de marketing, etc.).

Para crear un entorno profesional en el aula, sólo necesitas escuchar activamente a tus alumnos, dar rienda suelta a tu imaginación y pertrecharte de un buen material.

Editorial Edinumen

Edinumen es una editorial especializada en la edición de libros y materiales para el aprendizaje y enseñanza del español como lengua extranjera (ELE) y como segunda lengua. Cuenta con más de 15 años de experiencia en el sector y más de 300 materiales didácticos editados. Gracias a su alto grado de especialización, su capacidad para crear productos innovadores y el reconocimiento de la comunidad docente como editorial de materiales de valor para la enseñanza del español, Edinumen es en la actualidad una de las editoriales de referencia del sector a nivel mundial.

4 comentarios en “La era posmétodo. Aprendizaje Basado en Proyectos y Español: Entornos profesionales.

  1. Estimados colaboradores:

    Muchas gracias por el envío de esta información que me pareció bastante útil y de actualidad.
    Sin lugar a dudas me da nuevas ideas para llevar a mi clase con alumnos de Español de negocios.

    Esto abre una oportunidad al tratamiento de la enseñanza para eficientar el proceso de aprendizaje de
    los estudiante, mejorando sus competencias.

    Me encantaría seguir recibiendo este tipo de blogs e información.

    Un saludo cordial,

    Leticia

  2. Estimados amigos de Edinumen:

    Acertado enfoque sobre el Aprendizaje Basado en Proyectos de la enseñanza del español en entornos profesionales, que se podría extender a la enseñanza en otros entornos.

    Este tipo de aprendizaje, como bien expresa el texto de la entrada: propone generar expectativas activando los motivos que nos lleven a la acción.

    Esta acción tiene un origen (un qué y un cómo) y un final (un para qué) debatido y consensuado entre profesor y estudiantes.
    La ventaja, que en mi opinión tiene el ABP, es que nos permite visualizar claramente los objetivos que perseguimos y desde allí podemos ir estableciendo las tareas que nos ayudarán a alcanzarlos.

    Es un alivio conocer y tener presente los objetivos (destrezas comunicativas) perseguidos durante el proceso de aprendizaje, evitando desactivar (desorientación y frustración) los motivos de la acción .

    Motivos que tampoco faltan para agradeceros la información aportada en este blog.

    Saludos.
    Antonio

    1. Muchísimas gracias por cada una de tus palabras, compañero Antonio. Nos das también una buena inyección de ánimo para seguir con la tarea de este blog. Nos alegra estar en sintonía contigo y que te haya parecido útil nuestra propuesta.

      Saludos,

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